Mirarse al espejo no siempre es equivalente de ver la realidad desde el punto de vista más objetivo y racional porque como siempre, la mente juega malas pasadas y hace de las suyas. Te pone trampas, te distorsiona esa realidad, te lo pone crudo. Detenerse y averiguar qué sientes cuando estás ante él tampoco es sencillo. Unas veces te sientes Julia Roberts y otras ni te reconoces. Depende del momento personal, de qué época estés pasando en lo laboral, por ejemplo, del pie con el que te hayas levantado ese día… Depende incluso de un comentario que te hayan hecho. También hay periodos de tiempo en los que te encanta lo que tienes delante y ya. Ahí quizás te pones frente a él incluso menos. O más, pero la actitud con la que lo haces no tiene nada que ver con el resto de situaciones.

A día de hoy, puedo decir que atravieso uno de los mejores momentos de mi vida. Este año he cambiado un poco a nivel físico por el simple hecho de que mi cuerpo y mi mente me pedían volver a sentirme yo. Cada uno tiene la constitución que tiene y los hábitos influyen. En pocas palabras, desde finales de marzo hasta ahora he bajado 8kg. Básicamente lo he hecho porque a mí me apetecía volver a reconocerme en el espejo. Volver a sentirme ‘yo’ desde el punto de vista físico. Este es un tema peliagudo para algunas personas, importante para otras, y totalmente banal para otro grupo de ellas. Cada uno es libre de verse/sentirse de un modo u otro, ¿no?

Processed with VSCO with s1 presetLo que a mí me parece importante es reconocerse. Es sentirse bien con la imagen que vemos, mientras sea la que queramos y no porque alguien diga que debe ser así. Que el espejo te sonría por las mañanas y te aplauda por las noches por lo que has hecho. Que el espejo sea el reflejo de tu lucha interna y de tus ganas de salir adelante. Que te mires y digas: olé yo, olé mis cojones. Y que te sientas guapo/a por dentro y por fuera con tus mejores y tus peores pintas. Y que no te pongas en duda ni un minuto. Que yo lo he hecho muchas veces y se pasa mal, de verdad te lo digo. Que te veas solo a ti, y no tú imitando a otra persona, que veas tu esencia y tu personalidad. Cambia por ti, si hay algo que no te gusta cuando te pones frente a él. Pero por ti, solo por ti. Al final eres a la única persona a la que te debes por encima de todo. Cuídate y quiérete.

Espejo, espejito… El deseo que te pido me lo concederé yo misma.