Mañana me voy a Tailandia. Esta es la primera vez que me traslado hasta esa parte del mundo con el mundial. Se acabó lo de trabajar de noche y dormir de día, adiós a los horarios intempestivos y a la sensación de tener jet lag en casa. Si bien es cierto que siempre he necesitado mucha disciplina y rutina para gozar de una salud mental ‘aceptable’, este año en general todavía más. En lo que va de 2019 he cogido más de 50 vuelos y ha habido meses en los que no he pasado una sola semana entera en casa. El cuerpo se acostumbra rápido y la verdad es que a mí eso de ir un lado hacia otro me encanta, soy inquieta y…