Querida vida, hoy te escribo por segunda vez. Desde la última vez que lo hice ha pasado de todo, he vivido cosas increíbles y otras un tanto evitables, pero todo me ha servido para seguir avanzando como persona. Al final, tanto lo bueno como lo malo ayudan a perfilar la esencia de uno mismo. Lo que realmente me cuesta asimilar es todo lo que 2019 me está regalando, mucho más de lo que jamás hubiera imaginado. A expensas de descubrir todo lo que está por llegar, te aseguro que nunca en mi vida había sido tan feliz. Querida vida, gracias por hacerme entender con el paso del tiempo qué es lo que me aporta, quién puede darme mucho y quién no puede ofrecerme ya…