Llevo tres meses y cuatro Grandes Premios viviendo el mundial desde dentro. Necesité tan solo un día para confirmar que estoy, más o menos, donde siempre he querido estar. Al margen del aprendizaje, de la observación y de las satisfacciones profesionales en el Mundial, 2019 me está regalando un buen puñado de momentos que van más allá. Lo típico de ‘esto ha sido para mí, para siempre y nada ni nadie me lo podrá quitar jamás’. Eso implica que estoy viviendo cosas que me erizan muchísimo la piel. Ayer llegué de Londres. Estando en Argentina me llamaron de El Hormiguero para interpretar de manera simultánea e inversa (de español a inglés) a uno de sus invitados, en este caso, Will Smith. Al tratarse de…