Estoy en Madrid aprendiendo mucho de distintas experiencias. Sigo creyendo y afirmando que es una auténtica maravilla cuando la vida te brinda la oportunidad de que tu día cambie (hacia positivo, en este caso, claro está). Un día te levantas tan tranquila sin saber que, quizás, algo bueno te espera. Esa noche te vas a dormir con otro humor porque resulta que a lo largo de ese día ha surgido algo que te ha hecho especial ilusión. También soy de las que piensa que ‘todo pasa por algo’ y que al final de cada experiencia hay un aprendizaje útil. Echando la vista atrás, sin un batacazo que me pegó la vida en verano, ahora no estaría aquí. En este momento no me sabe tan…