Será difícil que olvide todos los detalles del día que entrevisté a Randy Mamola, hace cosa de un mes y poco. Él y sus palabras me sirven para poner el broche final a un 2018 lleno de altibajos; una montaña rusa que a días me ha dejado sin respiración de tanta emoción y que en otras ocasiones literalmente me ha asfixiado. No sabría qué balance hacer. No lo definiría ni como un año increíblemente bueno, ni como un año para olvidar. Supongo que crucial y determinante son los adjetivos que lo han marcado. Y a nivel personal, crucial y determinante también fue la entrevista con Randy, el hombre al que he ido poniendo voz durante 2018 y que me hizo emocionar en mi última…