Una vez, uno de mis lectores habituales, Chema, me sugirió escribir sobre la sensibilidad desde mi punto de vista. Y aquí estoy; hoy me apetecía. Sinceramente, me considero una persona ‘sensible’, a pesar de que a veces ese adjetivo, en boca de otras personas, ha ido acompañado de alguna connotación negativa. A día de hoy creo que ese matiz ha quedado totalmente obsoleto: ser sensible y tener sensibilidad me parece algo extraordinario. Igual que ver a Randy emocionarse al acabar el programa tras la carrera de Assen. Hay cosas que no requieren explicación. Hay cosas que es mejor… Sentirlas. El mundo va muy deprisa. Con frecuencia olvidamos que de vez en cuando eso de tomarse un respiro para analizar la situación es la mejor…