De noche, en silencio y en paz. Así es como me gusta escribir. Es lo que me pide el cuerpo en este preciso instante. Llevo un mes de tosca y ardua sequía. En ningún momento de mis días he tenido esta sensación y lo echaba mucho de menos. Es la primera vez que me ha ocurrido algo así en dos años y es que hay cosas que se escapan de nuestras manos. El bloqueo es aquella fuerza que impide el funcionamiento normal de algo, según la definición. Para mí, dar rienda suelta a mis pensamientos e ideas a través de la escritura es algo natural, único e irrepetible. Estos días me faltaba algo, cada día pensaba ‘no puedo escribir’, ‘no me sale nada’, ‘no…