51: “Mientras te diviertas, tienes que estar ahí”. Antonio Lobato.

LOBATOCuando Antonio Lobato pronunció “Fernando Alonso, Campeón del Mundo” en el Gran Premio de Brasil de 2005, yo tenía 12 años. Al pensar en esos años de mi vida, lo único (o lo primero) que me viene a la mente es Fórmula 1. Y a la mayoría de mi familia, también; di muchísima guerra con el temita. Seguía este deporte desde hacia algún tiempo y mi afición fue creciendo hasta el punto de decidir que yo de mayor quería ser como Antonio Lobato. Su voz me acompañaba durante los fines de semana, se convirtió en costumbre en casa. Para mí, él y Alonso desprendían tal magia en las entrevistas y en los reportajes que yo, cual adolescente embelesada por su ídolo, quería hacer lo mismo. Las cuatro ruedas fueron mi motor, nunca mejor dicho, en los años siguientes y se convirtieron en mi proyecto a largo plazo: soñaba despierta con ser, algún día, periodista de motor.

Desde hace seis o siete meses, Antonio era uno de mis objetivos para el blog. La semana pasada, y tras a un intercambio de correos, Cristóbal Rosaleny me confirmó que podía desplazarme hasta Madrid para entrevistarle. Conocerlo en persona no distó mucho de lo que me había imaginado: cercano, amable, predispuesto, sonriente. Sus ojos transmiten mucha bondad y todo él emana bastante tranquilidad. Entrañable. Una mezcla entre timidez (según él, es tímido) y calidez. Mientras nos dirigíamos a la sala en la que iba a entrevistarle, pensé que desde el momento en el que lo veía por televisión, hasta este preciso día, habían pasado nada más y nada menos que 15 años y que ahí estaba yo, la mar de flamenquita y feliz.

Nos sentamos alrededor de una mesa redonda y me puse a buscar la grabadora y las preguntas. Aproveché ese momento para contarle por qué estaba ahí y por qué era tan importante para mí. Aunque creo que lo disimulé bien, contarle todo aquello implicó que me emocionara. No por quién es, sino por lo que significa. Mi trabajo me absorbe de tal manera que se ha convertido en algo muy normal en todos los sentidos, pero a veces me detengo y pienso fríamente en todo lo que estoy viviendo y es ahí cuando me invaden los sentimientos. Es genial, es brutal. Esa sensación se acentuó al pensar que por si fuera poco, era una entrevista “solo” para el blog, por amor al arte. Ahí me di cuenta y me repetí a mí misma que todo esfuerzo tiene su recompensa, que saber esperar forma parte del proceso y que con paciencia, las cosas acaban llegando de algún modo u otro.

En la actualidad, Antonio Lobato y su trayectoria periodística representan pasado, presente y futuro. Ya sabemos que este fin de semana volverá a los ruedos en el arranque de la temporada de Fórmula 1. Se retiró en 2015 y al preguntarle por estos dos últimos años, me contó que su vida ha cambiado mucho más desde entonces, que en los 12 que estuvo dedicándose de lleno, de arriba para abajo. “Mi vida ha cambiado por completo. Antes era, como algunas (y se ríe) un culo inquieto que no paraba. Estaba en todo: ¿planificar viajes? Si había que estar desde el lunes, yo proponía que desde el sábado anterior. Daba más de lo que se necesitaba”. Ese frenesí es todo lo que conlleva una vida dedicada a las carreras, que aunque te de muchísimas satisfacciones, en ocasiones también pasa factura. “Mira, el mayor cambio en estos dos años ha sido físico: antes tenía muchos dolores de cabeza, una vez llegué a perder el conocimiento de la tensión que tenía acumulada. Ahora tengo mucho orden en mi vida, porque con tantas cosas y tanto viaje, al final acabas descolocado. Hubo un día en el que me di cuenta de que lo más importante era mi familia y que estaba perdiéndome cosas”. Es muy común en este trabajo que desde fuera parezca que solo se lleva a cabo durante los Grandes Premios. Yo he argumentado más de una vez que no, que no solo trabajo cuando hay carreras. Los periodistas, tanto los que viajan, como los que no, estamos en la redacción el resto de la semana creando contenido, entre otras cosas. De eso, también se acuerda “cuando volvía, después de varios días fuera de casa, llegaba el día siguiente y me tiraba 14 horas en la oficina, y el siguiente, otras 14…”. 

Ese estrés y tanto ajetreo me viene como anillo al dedo para preguntarle lo que viene siendo un clásico en el blog: la gestión de la presión, de la mente. Le pregunto que si en Fórmula 1 los pilotos echan mano de ese tipo de ayuda para lidiar con los fantasmas de la cabeza durante las carreras. “Es algo que debería ser importante en la Fórmula 1, pero para algunos pilotos, la ayuda psicológica o de cualquier tipo sería una muestra de debilidad. Los pilotos son “cabrones”, killers con patas. Si pensamos por un momento: Fernando Alonso, un cabrón con patas, autosuficiente, con mucha confianza en sí mismo. Michael Schumacher, Gerhard Berger, Alain Prost, Nelson Piquet, Niki Lauda… Desde pequeños crecen sobreviviendo y pisándose el cuello los unos a los otros. Un piloto cree que él solo tiene que poder con todo. Hamilton es el ejemplo de alguien que necesitaría trabajar en eso. O Vettel. Son pilotos que en momentos de máxima tensión tienen grietas, fallan”. Señoría, no hay más preguntas (mentira, sí que las hubo). Esto es solo una muestra más de que saber discernir entre qué pensamientos nos convienen y cuáles no, debería ser asignatura obligatoria. Antonio hace muchísimo deporte y me cuenta, por poner un ejemplo, que una vez, durante la Titan Dessert, se sintió agotado y pensó: “¿qué hago aquí?”. “Por más que pedalees o tengas fuerza física, al final todo está aquí (y hace un gesto hacia su cabeza).”

Gestión, nervios, dificultades y presión al margen, Antonio es un hombre que ha podido disfrutar de grandes momentos de la historia de nuestro deporte. La responsabilidad en según qué circunstancias se acaba convirtiendo en adrenalina pura. Yo le cuento que dependiendo del día, antes de una rueda de prensa me pongo más, o menos nerviosa. Que por muchas veces que lo haya hecho, hay días en los que el miedo está ahí y no se va. Sobre eso, él me responde lo siguiente: “He vivido cosas muy satisfactorias que quizás en alguna ocasión hayan tenido importancia relativa porque estaban rodeadas de muchas otras. En Brasil 2005, recuerdo subir a la cabina y pensar: “ostras, qué tensión, ahora habrá 13 millones de personas esperando al otro lado del televisor para que yo narre esto. Si cometo un error… Pero eso es un subidón”. Confieso que mientras él habla mi atención es del 98%. Haciendo alusión a ese subidón y a ese cosquilleo, yo vuelvo a detenerme y me vienen a la mente los días en los que Márquez (2016 y 2017) se convirtió en Campeón del Mundo y yo puse voz a sus primeras declaraciones como tal. U otras ruedas de prensa de destacada relevancia. Llega un punto en el que es “un día más”, pero no, son carreras y fines de semana que marcan una fecha clave para el deporte. Y otra vez me invaden los sentimientos porque su voz evoca a “mi yo” de hace 15 años. Aquella niña que solo soñaba y soñaba sin parar. El tiempo pasa volando. Quién me lo iba a decir.

De esa niña de hace 15 años, a la de ahora. De una manera u otra y aunque a mí me parezca absolutamente increíble, Antonio y yo estamos en el mismo barco. Incluso decirlo y escribirlo me suponen cierto respeto. Él es motero, hace dos décadas se recorría los circuitos españoles, era un aficionado ilustrado de las motos. A la pregunta sobre si alguna vez le surgió la oportunidad de dedicarse a las dos ruedas: “Nunca lo pensé y nunca llegó. En cambio, sí que llegó la Fórmula 1. Yo sabía muy poco y fui aprendiendo al mismo ritmo que la gente. Conseguía transmitir sorpresa, porque había muchas cosas nuevas para mí. La gente se sorprendía igual que yo. El hecho de no saber tanto de Fórmula 1, en este caso, fue una ventaja. Entraba en el paddock y se me descolgaba la mandíbula con todo lo que veía, era como un niño pequeño descubriendo un mundo acojonante”. Y es que en realidad, Antonio quería ser reportero de guerra. Estando de prácticas le tocó elegir tres opciones: internacional, cultura y reportajes. Le asignaron deportes y ni tan mal, oye. “Siempre me quedó la espinita de haber intentado algo fuera del deporte. Muchos te miran mal, como si fueras periodista de segunda. En política, por ejemplo, quienes son noticia matan por hablarte, mientras que en nuestro ámbito, matan por no hablarte”. 

Por curiosidad, quise saber qué opina él sobre la renovación de Rossi y sobre la declaración del italiano en la que decía que muchos pilotos se retiran estando en la cumbre y que al final vuelven a la competición porque la echan de menos. “Mientras te diviertas, tienes que estar ahí. Rossi tiene clase, calidad y se lo pasa bien”. Y al hilo de su trayectoria en el paddock y al frente de las transmisiones: “Llegó un momento en el que estaba muy contaminado, ya no me sorprendía nada, ni me ponía nervioso. Ahí pensé: uy, pasa algo”. Decidió retirarse y aquí está de nuevo. En este caso creo que la llamada del retorno ha sido por parte de las carreras, que han querido que vuelva a estar ahí. O quizás se hayan atraído de nuevo mutuamente y ahora les toque divertirse de nuevo. Sea como sea, Antonio es un hombre feliz, le va bien en la vida, hace mucho deporte, ha viajado a muchos lugares, disfruta de su familia y está donde quiere estar. Ni más, ni menos, solo le faltan los nietos. Le dije que para mí, tocar techo sería entrevistar a Fernando Alonso y que si él en su juventud se marcó algo similar: “Debo ser afortunado porque he hecho más de lo que quería hacer en mi vida”. 

Antes de irme, la última pregunta a la que debía responder era si recomendaría a  Alonso que se dejara entrevistar por mí. Entre risas me contestó que el piloto suele hacer lo contrario a lo que él le dice, que es más una cuestión de suerte. Ahí queda.

Me divertí y estuve ahi. Gracias, Antonio.

 

 

 

 

PD: él también fue intérprete simultáneo de las RDP de Fórmula 1. No lo recuerdo, pero me encantó descubrirlo.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: