Atraqué a Biaggi el fin de semana que bajé a Valencia para entrevistar a Paolo Simoncelli en noviembre y hoy, el primer domingo de febrero, he decidido desempolvarlo a él y a mi grabadora para recordar qué me contó. De todas las personas que me han dado la oportunidad de hablar un rato con ellas, hasta ahora, Max es el hombre con el que menos tiempo he compartido. Fugaz. Frío. Fuerte. Al grano y sin preámbulos, ni preliminares. Y confieso que el recuerdo que tenía era algo más oscuro de lo que me ha parecido al volver a escucharlo. En el fondo, me encanta conocer y descubrir perspectivas distintas que me hagan reflexionar, aunque sea un poco. Si bien siempre expongo mis entrevistas desde…