Hay alguien que de vez en cuando hace magia sin darse cuenta. Ese alguien me dio la idea hace poco más de un mes de entrevistar al padre de Marco Simoncelli para el blog. Me encantó e incluso pensé: “¿cómo no se me ha ocurrido a mí antes?”. Ese mismo día contacté con Paolo para escribir lo que viene a continuación y me dijo que sin problema, que adelante. Esto ocurrió a principios de octubre. Su respuesta fue: “Estoy en Japón, llámame en noviembre”. El día 2 ya estaba escribiéndole de nuevo. Me dijo que estaría en el CEV en Valencia, que si quería nos veíamos allí. Yo hubiera ido hasta Italia si hubiera sido necesario, lo tenía clarísimo. 800km entre ir y volver…