Si habéis leído alguna entrada anterior sabréis que de vez en cuando me gusta escribir sobre la parte menos positiva y bonita de mi trabajo (o de la vida, en general). Me siento muy afortunada de vivir de esto, pero no por ello creo que sea justo solo contar “lo bueno” y esa reflexión intento mantenerla siempre (hasta por xtreamr). Creo que es interesante compartir tanto lo bueno, como lo malo, por una simple razón: a mí me cansaría leer siempre cosas bonitas. Si bien abogo por el llevar una vida positiva en la que hay que saber torear cualquier momento y rendirse nunca debe ser una opción, lo cierto es que las dificultades y los baches en el camino están ahí. Y son…