11: Oscar Gutiérrez y el trabajo en equipo

Hay gente que transmite. Gente que “te da vida”, personas con las que sabes que nada malo puede ocurrir porque todo lo que te aportan o transmiten es positivo. Una cuestión de feeling: con ellos te sientes a gusto y las horas pasan volando, darles la mano o un abrazo pueden llenarte de energía y eso el cuerpo, lo sabe. De ese tipo de personas intento rodearme yo. Con Oscar y Manuel fue así desde el principio (¡y luego llegó Fabi!).

Conocí a Oscar Gutiérrez en el aeropuerto de Groningen, el martes de la semana del Gran Premio de los Países Bajos de 2014. Yo esperaba a que viniera a por mí uno de mis jefes de la empresa de merchandising y entre llamadas y esperas, vi a un padre y a un hijo que igual que yo, tenían como destino final el circuito de Assen. De mi avión también había aterrizado gente del club de fans de Maverick Viñales y uno de ellos, el Canguro (al que ya conocía de otros GP’s), me dijo que tanto Oscar como su padre, Manuel, iban al circuito. Nos presentaron, yo les traduje cuatro cosas para que pudieran recoger el coche de alquiler y ellos me hicieron el favor de llevarme hasta el circuito. Recuerdo que el trayecto fue súper curioso; no nos conocíamos de nada y hablamos un montón. Oscar corría en la Red Bull Rookies Cup y su padre le acompañaba a todas las citas del año. Eran y son una fotocopia. Misma mirada, mismo brillo en los ojos, misma sonrisa. Tal para cual.

Nos dimos los teléfonos y no sé si volvimos a vernos en Assen, pero al cabo de dos semanas sí que nos encontramos en Sachsenring. Manuel vino a verme un par de veces a mi tienda, estuvimos hablando de trabajo y de futuro, y él me decía: “Irene, acuérdate de mí, ya verás  tú de aquí a unos años”. Y la cosa quedo así. No volví a verles hasta hace un par de semanas. Hasta entonces, cada vez que en Movistar+ retransmitíamos la Rookies, yo lo buscaba entre las clasificaciones sintiéndome orgullosa de aquel chico que había conocido en Assen.

Hace 15 días tuve el privilegio de pasar el día con él y su familia. Oscar tenía previsto entrenar motocross en los alrededores del Circuit de Barcelona-Catalunya y tras hablar con él, me uní a su jornada de entrenamiento. Al vernos fue como en 2014: todo natural, cercano, sencillo. Mientras Manuel preparaba la moto y Oscar se cambiaba de ropa, yo conocí a uno de los pilares fundamentales de la historia: Fabi, la madre. El tercer miembro de un equipo muy, muy unido. Y digo equipo porque después de haber pasado todo un día con ellos, si algo son, es eso: una familia-equipo muy unida.

Oscar se subió por primera vez a una moto con 3 años y medio. Desde entonces, eso ha sido y es su vida entera. La razón por la cual entrena cada día de la semana, el motivo por el que no pierde ni un segundo en otra cosa que no sea prepararse, puesto que tiene muy claro que anhela encontrar la oportunidad de volver a correr y cumplir su sueño. Y no parará hasta que lo consiga. Él tiene un destino claro: el Mundial. Si hay algo de lo que no dudo es de que nunca hay que dejar de luchar por un sueño, que si te caes te levantas y lo vuelves a intentar hasta agotar todas las posibilidades. En esta familia, el sueño de Oscar se vive así. Y además, cuentan con los ingredientes necesarios: el tesón para no rendirse y la serenidad para no perder los nervios. Sin motos, su vida no sería igual. ¿Verdad que muchos entendéis esa sensación? ¡Yo sí!

Observé a Oscar en todo lo que hacía durante ese sábado. Todos y cada uno de sus movimientos. No pierde la sonrisa en ningún momento, tiene salidas para todo y en términos deportivos, es muy preciso sobre la moto. Se concentra enseguida y lo controla todo a la perfección; tiene una sensibilidad increíble y si cree que algo va bien o mal, así es. Es rápido y decidido, no le teme a nada y si hubiera que definirlo con una palabra, valiente podría ser una opción. Todo piloto necesita rodearse de gente que sume, que aporte lo imprescindible para que las cosas salgan bien y creo que Oscar tiene suerte con las personas que tiene a su alrededor. Manuel remueve y removerá cielo y tierra en lo mecánico y en lo deportivo, siempre acompañado y apoyado por Fabi, que en este equipo es la tranquilidad personificada (con lo que sufren las madres, ¿eh?).

Comí con ellos en su casa. Un hogar en el que desde el primero, hasta el último de los triunfos de Oscar en estos 14 años dedicados a las motos, están presentes en todas las paredes y vitrinas. Trofeos, viajes, recortes de diario, entrevistas, imágenes de podios, imágenes de pista, monos, cascos, botas, protecciones. Algo indescriptible: no falta nada. Y lo mejor de todo: la sensación de que los conocía de toda la vida, como si de alguna manera, nos unieran muchísimas cosas desde hace tiempo. El tiempo pasaba rapidísimo y en ese tiempo Oscar me contó más cosas. A él le pone la piel de gallina estar cerca de Márquez, tenerle al lado. Admira y respeta a todos los pilotos, pero Márquez logra que se le ponga la piel de gallina. Hace unos años Johann Zarco le invitó a Francia para que enseñara algunos trucos de pilotaje a sus chicos, es muy amigo de Fabio Di Giannantonio y se sabe  de memoria la silueta de los trazados en los que ha corrido (podría dibujarlos incluso con los ojos cerrados, tal y como Manuel le hacía practicar de pequeño) y recuerda con exactitud sus tiempos récords en carrera o clasificación de su etapa en la Rookies y de cuando era pequeño… ¡Lo recuerda absolutamente todo!

Y ahora qué falta… Todo producto final está compuesto por varios factores. A Oscar le falta solo uno: la oportunidad de poder volver a correr. El patrocinio que le abra las puertas a poder demostrar su talento y que así, su sueño se acabe de cumplir, porque él quizás no lo sabe o no es consciente de ello, pero ya lleva parte de ese sueño vivido. ¡Y la suerte que ha tenido a lo largo de todo este tiempo! Dicen que lo bueno se hace esperar y que lo que viene después siempre es mejor a lo anterior. Yo puedo dar fe de ello y estoy segura de que a él, todavía le queda muchísima guerra por dar.

(Si queréis conocer más sobre él: click aquí.)

Un comentario sobre “11: Oscar Gutiérrez y el trabajo en equipo

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  1. Es muy bonito poder conocer a alguien que empieza el camino de conseguir el sueño de ser un atleta Top, sea el deporte que sea. Para este deporte, aparte de tener talento necesitas un apoyo económico muy importante. Espero que tenga suerte y sea uno de los pocos afortunados que al final lo consiga.
    Acabo de empezar en mi blog, mi primer post ha sido Honda: Éxito en MotoGP VS Fracaso en F1.
    Enhorabuena por tu post

    Me gusta

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